Qué bien se está cuando se está bien

Qué bien se está cuando se está bien

abril 21, 2015 11 Por Veronica Blume

Me considero una persona sana. Cuido mi alimentación y practico Yoga. Escucho mi cuerpo y éste me responde con mensajes claros. He aprendido que el cuerpo tiene un lenguaje propio, y cuando aprendes a escucharlo, es la mejor guía hacia un equilibrio interior que ningún libro ni ninguna doctrina puede generalizar.

Hace cuatro días tuve mi primer encuentro con un síntoma bastante común pero increíblemente doloroso: una otitis de campeonato. Qué dolor!!! Después de varias visitas al hospital, de demasiados medicamentos, una buena dosis de autocompasión y una tensión constante, hoy es el primer día que vuelvo a sentirme yo, más o menos… aunque sigo sorda de un oído y mi cuerpo entero me está pidiendo a gritos una buena dosis de detox y reconexión a través del movimiento. Poco a poco y con mucho cariño…. Es en estos momentos cuando se pone a prueba la paciencia , la humildad y el cariño con una misma….

Siempre me sorprende el hecho que necesitemos de éstas crisis para recordar lo bien que estamos cuando estamos bien…. En nuestro día a día damos por hecho que el cuerpo responde y que vivimos sin dolor. Entonces nos dedicamos a buscar dramas externos, nos preocupamos, nos estresamos … pero cuando aparece cualquier síntoma, un accidente, una enfermedad, un dolor, un drama de verdad… cae como un martillo… y todo se recoloca.

Mi padre es un gran admirador de Thorwald Detlefsen y su libro “La enfermedad como camino”, que era la biblia que sacaba cada vez que nos ocurría algo. Según él, cada síntoma es una expresión del cuerpo de un conflico interior y una oportunidad de transformación. Cuando era pequeña no soportaba sus lecciones y sus preguntas me agobiaban. Ahora, de adulta, he aprendido que hay mucha verdad en su mensaje. Os recomiendo el libro de todo corazón, más allá de la medicina que elijas seguir, es un planteamiento distinto y una herramienta de crecimiento personal sencilla y poderosa a la vez.

La esencia se basa en éstas dos preguntas en relación al síntoma:

“¿Qué no te deja hacer? ¿A qué te obliga?”

 

En el caso de la otitits, la respuesta sería : No me deja escuchar, me aísla. Me obliga a escuchar hacia adentro y  a detener mi ritmo y a recogerme. En otras palabras… ¿Que es lo que no quiero escuchar?

Casi nada… la pregunta es una semilla, y lo que crece a partir de ahí es el camino personal.

Así que aquí estoy, en mi proceso de escucha, y quería comprartir éstos pensamientos con vosotros. Espero que os sirva, os inspire, o que simplemente os pique la curiosidad.

Un abrazo semisordo y hasta la próxima!